Biografías Celestes – Ximena Pardiñas

Biografías Celestes – Ximena Pardiñas

¿Cómo empezó tu historia con el nado sincronizado?

Empecé a nadar en el Club Biguá a los 10 años. Hacía natación y tenía una amiga que practicaba nado sincronizado. Un día me invitó a ver un entrenamiento y me encantó. Me atrapó enseguida, fue amor a primera vista, porque además de ser un deporte en el agua, tenía música, creatividad y una parte artística que me fascinó. Ahí empezó una pasión que me acompañó durante muchos años.

¿Qué significa el Club Biguá para vos?

El club es mi segunda casa. Voy desde los 5 años y ha sido parte de mi vida desde siempre. Es un lugar donde no solo me desarrollé como deportista, sino donde crecí, hice amistades y aprendí valores que me acompañan hasta hoy.

El deporte me enseñó a esforzarme, a ser disciplinada, a levantarme después de las frustraciones y a trabajar por objetivos. Por eso siempre digo que el deporte es mucho más que actividad física: es una forma de vivir y una escuela para la vida

¿Cuál es el momento que más recordás

representando a Uruguay?

El momento que más atesoro fue el Sudamericano de Venezuela de 1991. Fui sin demasiadas expectativas y terminé ganando una medalla de oro. Todavía recuerdo los festejos con mi compañera, mi entrenadora y toda la delegación uruguaya.

Pero lo que más me emociona al recordarlo es ver la bandera uruguaya subir en el podio mientras sonaba el himno. Sentir que estaba representando a mi país en ese momento fue algo muy especial. También recuerdo el recibimiento cuando volvimos a Uruguay. Han pasado muchos años, pero sigue siendo un recuerdo que me emociona.

¿Qué les dirías a quienes hoy están

empezando un deporte?

Les diría que aprovechen cada entrenamiento, cada viaje, cada competencia y también cada desafío. Porque cuando sean grandes y miren para atrás, se van a dar cuenta de todo lo que el deporte les dejó.

Más allá de los resultados, el deporte enseña disciplina, resiliencia, compromiso, trabajo en equipo y confianza en uno mismo. Son aprendizajes que después sirven para la vida, en lo personal, en lo profesional y en cualquier camino que uno elija.

Algo que poca gente sabe de vos

Algo que poca gente sabe es que hoy, a mis 50 años, volví a la piscina y retomé el nado sincronizado a nivel Máster. Y lo más lindo es que lo hago junto a gran parte del equipo con el que nadaba cuando era chica.

Volver a compartir entrenamientos, desafíos y momentos con personas que forman parte de mi historia es una de las cosas más lindas que me ha regalado el deporte. Creo que eso resume muy bien todo lo que el deporte puede dar: amistades, recuerdos y pasiones que duran toda la vida.